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Cuando era niño cazaba mariposas azules a la
salida del colegio. Y al llegar la primavera,
caminando sobre los troncos caídos de los
bosques, encontraba mil destellos de luz en sus
hojas inundadas de rocío. Mil motivos para
adentrarme entre los árboles oscuros, y
abandonar mi cuerpo de diez años a los
misteriosos ruidos de la mañana. Mil excusas
para llorar de felicidad o melancolía cuando
creía estar solo. En aquel tiempo me preocupaba
el color cambiante del cielo y la línea
sugerente del horizonte, a veces ondulante en
las montañas. Y más allá, como trazado por mi
pequeña regla de madera, el mar Mediterráneo,
sereno y enérgico a la vez, como un gigante
dormido.
Así
lo veía yo y así cautivó mi alma... Pero siempre
estuvo prohibido soñar en horas de clase. Mis
profesores nunca lograron hacer de mí un buen
estudiante. Los recuerdo con cariño.A la niñez
debo, sin embargo mi amor por la naturaleza, y
la certeza de que existe más de un camino para
llegar a cualquier lugar. Y de esta forma -como
un peregrino- llegué yo a la poesía:
Descubriendo que una palabra podía ser más libre
que el viento... más fuerte que la roca... más
suave que la hierba... Durante años fluyeron de
mi interior incesantes ríos de palabras,
imágenes sin control que tomaban forma
inexplicablemente, como si una mano guiara la
mía propia, para dirigir una sinfonía de magia,
de sueño y de belleza. Poesía lo era todo; era
el encanto.... el capricho..., el poder.... el
amor..., la muerte..., el silencio.... el
bullicio.... la noche.... la vida.... sobre todo
la vida. Y a esa hora en la que los duendes se
dan cita para
conjugar maliciosamente el sueño, el alcohol y
el deseo, vi de repente, mis manos manchadas de
pintura, tratando de traducir mi existencia en
incoherentes masas de color, para explicar al
mundo mi historia una y otra vez sin que
resultase desalentador. Desde entonces no he
podido dejar de pintar.
Alfonso Cruz. Nueva York, 1992 |
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El mar, imponente lugar de paz, es el escenario
que Alfonso Cruz aborda, plasmando en su obra
plástica, sus apasionantes visitas a jardines y
abismos submarinos, espacios únicos, en donde
Alfonso entra en
contacto
con sensaciones puras, momento preciso para
realizar sus creaciones, mostrando las sutiles
formas que captura en un abanico subacuático
donde los rojos, amarillos y azules contrastan
con explosiones blancas, transmitiendo la
emoción de sus trayectos e invitando al
espectador a su gran inmersión pictórica.
Una travesía introspectiva en busca de lugares
inesperados que, con la sensibilidad del pintor,
se convierten en santuarios.
Con cada pincelada, Alfonso realiza poesía en
sus composiciones y plasma sus vivencias.
Su trabajo se construye de una libertad extrema,
poniendo orden una constelación de sensaciones,
alcanzando una notoria plenitud en su discurso
plástico. Alfonso tiene la capacidad de extraer
con todos sus sentidos la esencia de los
secretos que el mar esconde, percibiendo música
en sus escenarios, transmitiéndola a los que se
acercan a ella.
"Sons
de Mar"
Marilú Olmos |
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Barcas de azul ... palabras de agua "
Tres notas para
un naufragio permanente
Después de
treinta años pintando y más de quince
sumergiéndome para pintar en los diversos mares
del planeta, llego a la conclusión de que, haga
lo que haga y pinte lo que pinte, siempre surge
mi propio rostro en un espejo imaginario,
reflejado de forma fugaz y efímera en los
cristales del agua. Ya sea en estudio o bajo el
mar, lo evanescente me hace persistir. Busco mi
yo interior en los seres vivos del fondo marino
y en las formas inertes que me ayudan a
comprender quién soy y entender que una frontera
muy delgada separa dos mundos ... No hay
diferencia, entonces, entre una barca hundida y
yo mismo. Persigo mi sombra y encuentro una
parte de mí en cada cuadro. Ignoro completamente
como sucede esto. ¿En qué momento una obra
trasciende la propia representación para
convertirse en piel, en ojo, en labio ... en
melancolía o tristeza o alegría ... Igual pasa
en un punto concreto entre Arte y Naturaleza ...
no lo sé.
El aire contenido
en una apnea interminable da vida al misterio de
un naufragio que acaba siendo mi propio
naufragio. Mi propia carne sumergida bajo las
olas. Propongo en este instante un diálogo
profundo de barca en barca hundida que soy yo.
Quiero llevarme la luz del sol, no una imagen
estática de una
experiencia vivida, sino los pensamientos
olvidados que un día dejaron el reino del aire,
para yacer en el tiempo, encarcelando secretos
que yo intento descifrar. Cada naufragio es un
universo lleno de memoria al que acudo como una
cita a ciegas, con las manos manchadas de azul y
el corazón latiendo con fuerza. Asumo un ritual
que me une extrañamente al pasado, al presente y
al futuro a la vez. Va más allá de la
representación pictórica. Es como empujar las
grandes puertas de lo intemporal, encontrar un
lugar y sentirte de pronto alivio de cualquier
carga, integrando ese espacio de ingravidez en
ese ámbito que es la memoria. La memoria
ancestral que organiza el mundo únicamente a
través del deseo. La memoria colectiva que nos
dibuja lo que somos en la gran pizarra del
tiempo.
Mis barcas son
heridas abiertas donde la sal habla y el mar se
vuelve sangre y la sangre poesía y la poesía
historia.
Una barca hundida
no es un objeto ni un cadáver ... Tiene mucho
más que ver con un libro leído a medias y
abierto por la última página leída. A veces esta
página esconde una señal, oculta un pliego ...
una pequeña nota escrita entre líneas ...
Camino hacia lo
invisible e intuyo que en la materia tangible y
evidente de cada barco, en su orografía
particular cubierta por un manto líquido,
subyace el camino que busco. La Forma es una
clave, una indicación constantemente cambiante,
una mera insinuación. Y el discurso que se
repite como el din-din de una campana en lo más
profundo del océano me llama, me cautiva y me
seduce ...
No sólo son
barcas de azul ... sino palabras de agua
escritas en la arena del olvido.
"Barcas de azul.... palabras de agua"
Alfonso Cruz |
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Curriculum
Pintor y poeta con una dilatada
carrera artística. Ha participado en 37
exposiciones individuales y 55 col • lectivas,
en varios países; Alemania, España, Andorra,
Estados Unidos, México etc. Su obra ha tenido
una gran incidencia en numerosos medios de
comunicación, con más de 310 apariciones en
publicaciones periódicas y también en varios
libros, 82 reportajes y entrevistas en cadenas
de televisión nacionales e internacionales y 50
entrevistas personas en emisoras de radio.
Desde 1977 y
durante 15 años trabajó en la línea del
Realismo. A partir de 1992 incorpora un lenguaje
expresionista a su obra iniciando F experiencia
insólita de pintar en el mar.
Actualmente los
paisajes submarinos, son el eje central de su
trabajo. Utiliza una técnica particular y única
que le permite pintar sumergido bajo el mar.
Ha pintado en
diferentes puntos del Mediterráneo, en el
Atlántico (islas Cíes e islas de Tenerife,
Lanzarote, El Hierro y Cabo Verde). El Mar Rojo
(Egipto) en el Caribe (México y Cuba).
Explorando además otros mares que han influido
en su concepción del paisaje submarino: el
adriático (Venecia), Mar de Mármara: Ules del
Príncipe (Turquía) o Algarbe (Portugal).
Algunas de sus
obras han sido objeto de portadas de libros en
ediciones internacionales, así como de carteles
de certámenes cinematográficos, etc.
Se han realizado
y presentado documentales sobre Alfonso Cruz en
Festivales de Cine Submarino.
Ha
participado en conferencias y presentaciones
audiovisuales en torno a su obra, en centros de
enseñanza pública y privada y también en el
marco de otros encuentros culturales. Se han
llevado a cabo hasta hoy 9 trabajos
universitarios analizando su obra.
Ha sido invitado
a pintar y exponer en diversos eventos
internacionales relacionados con la imagen
subacuática, entre los que destacan: el XX Ciclo
Internacional de Cine Submarino de San
Sebastián, el X Open Fotosub Isla del Hierro y
el SIMPOSUB 2008 en Santiago de Cuba.
Artista invitado
a Expo Zaragoza 2008. Pabellón Aguaviva.
Invitado por el
gobierno cubano y la productora de televisión
cubana "Mundo Latino" a participar en una serie
televisiva documental sobre la guerra
hispano-cubana-norte americana, pintando los
últimos barcos hundidos en Santiago de Cuba
durante el 1898.
Ha publicado
diferentes libros de poesía, doce hasta hoy, así
como textos de presentación de catálogos de
artistas, prólogos en libros de poesía y
artículos en la prensa.
Ha organizado
eventos artísticos como el Encuentro Catalunya-México
"Nuevos Puentes". "El alma en el Paisaje" y "El
Color del Silencio" Exposiciones colectivas en
la Maestría turolense y ha sido asesor artístico
junto al artista Modest Cuixart en la exposición
"Sentimiento en Tráfico" Homenaje a Cuixart,
llevada a cabo a la Fundación Cuixart.
Su obra ha sido reproducida en
Estados Unidos, a través del sistema Gigleé y
distribuida internacionalmente en ediciones
limitadas, formando parte de importantes
colecciones. Tiene obra en museos y colecciones
privadas de EEUU, México, Cuba, Canadá, Egipto y
varios países europeos, el Museo Marítimo de
Barcelona, Museo Castillo del Morro en Santiago
de Cuba, el Centro de Estudios del Mar de Begur,
Colección de Arte del Banco de Sabadell,
Colección d'Art de Caixa Terrassa, Colección
d'Art del ayuntamiento de Terrassa, Centro de
Estudios Marinos del ayuntamiento de Badalona,
Colección International Cubos inc. IGI. ADDISON,
Texas (EEUU), Colección ayuntamiento de Sant
Carles de la Ràpita. Museo de la Marina de
Vilassar de Mar, Abando-Dive Sharm el Sheikh
(Egipto), Compañía "La Fura dels Baus",
Asociación AVAN, Colección Karlos Arguiñano
entre otros. |
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